Permítanme que les presente el conjunto rural del Vallón de Borines en el Principado de Asturias, para ofrecerles nuestros establecimientos que podrán además conocer a través de catálogos y/o medios promocionales.
Contamos con tres casas rurales en régimen de alojamiento, alquiler integro y compartido, además de otros servicios adicionales y comunes. Nuestro complejo rural se encuentra ubicado en un lugar de privilegio, ocupando uno de los lugares más estratégicos de la zona oriental de Asturias: a 50 Km., de Oviedo, a 20 de los puertos pesqueros de Lastres y Villaviciosa y a 60 de la base del macizo de los picos de Europa y de su legendario Naranjo de Bulnes.
Hacia el norte, escasamente 20 minutos de automóvil, está la playa de Colunga, conocida como la Griega, donde aparecen las impresionantes huellas del Jurásico y a unos cientos de metros su museo; a los pies de la parroquia de Borines se levanta la majestuosa montaña del mítico Sueve, donde trota salvaje el bravo asturcón, del que Nerón tuvo un ejemplar que le entusiasmaba, junto a especies cinegéticas como jabalíes, ciervos, gamos, etc. A 25 kms., el santuario mariano de nuestra “Santina” de Covadonga, lugar y cuna de la Reconquista.
En el entorno más próximo, nuestros visitantes se van a encontrar con el que fuera afamado balneario y establecimiento hotelero de Borines desde el siglo XIX.
A escasos metros del Vallón, empotrada en el pórtico lateral de la iglesia, datada del siglo IX, se puede ver una estela funeraria romana del siglo II d. C.; a menos de un kilómetro se encuentra la famosa cueva del Sidrón, santuario antropológico neandertal, el más importante de Europa de esta especie, actualmente en estudio por la Universidad de Oviedo en colaboración con los técnicos de Atapuerca; también muy cercano el emblemático Picu Viyao, castro celta catalogado, en el que se atisban restos de murallas defensivas, posible lugar de vivencia del clan de los ablaidacos a quienes hace referencia la lápida de la iglesia. A título anecdótico diremos que el Picu es referente meteorológico para los lugareños que disfrutamos de un envidiable microclima, merced al escudo protector de los collados que protegen el valle.
No sería perdonable omitir el dolmen de la Cabañina de Biedes, verdadera joya del periodo Neolítico que está próxima a nosotros y se puede visitar.
El complejo rural del Vallón, al que ya nos referimos al hacer mención de cada establecimiento, queremos referirnos ahora al entorno y servicios comunes: gran terraza y solana con mobiliario ad hoc, sobre verdes praderías típicamente rurales; cómodo aparcamiento privado con amplia cabida de vehículos; dos salones propios para fiestas con superficies superiores a 50 metros con calefacción central; parrilla asadora en la terraza; Actividades recreativas en amplia finca de cuidado césped entre el complejo y el río, para la practica deportiva: torre con canasta de baloncesto, porterías de fútbol, mesa de ping pong, etc.
Ana María González Fernández.
Propietaria. |